20 años, Darfur, Sudán

Era vecino en Mogadiscio de Ismail, y volvieron a encontrarse en Libia. Su padre trabajaba para el Gobierno de Somalia y Al Shabab le asesinóporque no cedió a la extorsión. Ese puesto lo ocupó después su hermano mayor y, en apenas tres meses, también le mataron. Las pérdidas desencadenaron una enfermedad mental en su madre y Yusuf tuvo que hacerse cargo de ella y de su hermano menor. Sin embargo, por miedo a ser el siguiente, decidió salir de Somalia.

Salió de su país en julio de 2017 y en tres meses llegó a Libia. En Kufra, una milicia le arrestó. Le pegaron: muestra heridas en la cara y en la espalda. Pagó 6.000 dólares por su libertad y contactó con las mafias para que le traficaran a Europa. La primera vez que lo intentó sin éxito era diciembre de 2018. Después de ser detenido fue llevado a Tajura donde fue registrado en ACNUR.

Cuando cayeron las bombas se quedó por los alrededores, donde se desplegaron grandes organizaciones humanitarias.

 

 

Testimonio recogido y redactado por Marta Maroto (El País)